viernes, 28 de noviembre de 2008

Vino caliente y demás

Para preparar al hombre de la isleta al invierno alemán fuimos al centro a comprar un par de cositas. Dios mio, hemos durado dos días en encontrar unos zapatos - más difícil que con una chica, pero al final los encontró y también una chaqueta super chachi y guantes. Aúnque todavía no quiere zapatos calentitos, le gustan más los zapatos “guapos” que los “prácticos” pero esperamos hasta que se enfríen la primera vez los ñoños. Aiaiai… Pero la prueba del “Weihnachtsmarkt” (mercado de navidad) ya la pasaron dos veces! Pero claro, el vino caliente ayuda – por cierto le gustó a Aarón!! Ya se vuelve alemán jeje ;)

El próximo capítulo:
Ya estamos mirando coches y en realidad es bastante difícil, tantas marcas y modelos para elegir… Pero intentaremos comprar un vehículo pronto para tener más movilidad. De momento yo tengo una oferta de trabajo muy buena aquí en Hanóver y puede ser que la voy a coger aúnque mañana me voy a Hamburgo para otra entrevista. Espero que pronto se resuelva este asunto para que podamos seguir e instalarnos mejor. Buscar piso etc.

1 comentarios:

Aarón Tavío dijo...

Niñoooo... el mercado de navidá, el Weihnachtsmarkt este del demonio, mira, esto básicamente es ir de chiringuito en chiringuito echándote un pisco aquí... un pisco allá.., fuimos primero a la parte nórdica que servían en unas casetas como de indios pero en plan gigante, venga vino caliente, luego recorríendonos los puestos...

Y ¡atención!, el descubrimiento de la noche: el lumumba -¡lo carga el diablo!-. Eso es una bebida a base de chocolate caliente, RON y opcionalmente nata y canela (yo por supuesto siempre me lo pido full :D). Pues nada yo de lumumba en lumumba y poco a poco, trago a trago, los secretos del idioma se me iban desvelando...

Encima pa rematá la faena, la cena, en casa de los padres de Sarah. La cuestión es que aquí en alemania la cena se sirve con cerveza, en vez de con zumo/leche como yo me he criado, y las botellas no son de 33cl, son de medio litro... pues venga cerveza... -porque yo me he propuesto seguir sus costumbres, vamos, como un Alemán más (tiene guasa la cosa)-.

Pues entre eso y unos chupitos de OUZO, que aquí son costumbre después de una comida copiosa, vaya bolinga me cogí.. así sin pensarlo.

Les juro que me fuí a acostar y me pitaban los oidos y tó.. jejeje