jueves, 25 de junio de 2009

¡Toma chocolate!

Muy buenas queridos lectores -¡si es que queda alguno!-, el documento gráfico -rollito Uri Geller- con el que ilustro este nuevo artículo es una deuda personal que tenía con el mundo. Y es que, mis niños, quería mostrarles cuan espeso es el chocolate 'de beber' que hace mi madre. No hay trampa ni cartón, ¡la cuchara se mantiene de pie!.

No se confundan, no, no es Mousse, ni hormigón armado, y no, el color no es oscuro porque, al ser tan denso, su campo gravitatorio no deja escapar la luz... no, no, ¡es solo chocolate 'de beber'!.

Y a mi me gusta espesiiito, pero vamos, que como te despistes y lo dejes enfriar un pisco, luego te las ves para sacar la cuchara... ohh... si me acuerdo que una vez lo dejé enfriar y en esto que desentierro la cuchara de la taza y oigo un grito de fondo: ¡LARGA VIDA AL REY ARTURO!.

¡PA' QUE FUE AQUELLO! Pero bueno, que me quejo de vicio, porque la verdad que está de muerte, luego aquí te pides un chocolate calentito -de los churros olvídate- y te traen un Nesquí' con leche to' ralo. ¡AAAAAYYY COÑO!

Así que de mi corta visita veraniega a Las Palmas traigo un dulce sabor de boca, y no lo digo solo por la deliciosa bebida a base de cacao, sino por ese sabor a mar que tiene el aire, los pateos en la naturaleza, los asaderitos en el Confi, la familia y los amigos... y para que esos recuerdos perduren, y poderlos compartir con ustedes, los he colocado aquí.

lunes, 1 de junio de 2009

Y el Diego?!¿ y el Diego?!¿? ¡SE LO HAN LLEVAO!


...más bien se fué. La semana pasada Dieguillo nos hizo una corta, pero intensa,visita, dejándonos como evidencia esta foto delante del Neues Rathaus -El ayuntamiento-, y una botella de 'Carta de Oro' ;).

Bueno aún no he escrito mucho sobre Hannover, pero la voy descubriendo poco a poco y con la misma cadencia iré escribiendo cositas aquí.

Hannover es una ciudad de tamaño medio con unos 520.000 -más uno- habitantes, es una ciudad muy verde, no en vano posee el bosque urbano más grande de europa -el Eilenriede-. El centro de actividades deportivas, por así decirlo, sería el Maschsee, un lago artificial de 2.4km de largo, hasta 530m de ancho y tan solo 1.5m de profundidad, que fue construido con el fin de evitar inundaciones. En él se puede practicar vela latina, remo, piragüismo y en invierno, con suerte, hasta patinaje sobre hielo.

Como la mayor parte de ciudades del norte de Alemania, Hannover está situada en una gran llanura. Además tiene una gran cantidad de caminos y carriles-bici. Teniendo todo esto en cuenta, se presenta como un sitio ideal para moverse en bicicleta disfrutando del paisaje a la vez que se hace un poco de deporte. Pero... volvamos a lo de Diego.

Día uno
Hoy vamos a hacer una vuelta en bicicleta para ver algunas de las posibilidades que ofrece la ciudad. Las diez y pico de la mañana y el Diego que no se levanta... porque está de vacaciones, que si no, le canto el 'Quinto levanta'. Por fin se levanta y lo dejo duchándose mientras me voy a comprar los Brötchen, escenciales en un desayuno alemán que se precie.

Después de ponernos finos, cogemos las bicicletas y empezamos nuestro pequeño -o eso creíamos- tour. Damos una vuelta al Maschsee para luego adentrarnos en el casco antiguo de la ciudad, que aunque pequeño -Hannover fue duramente bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial-, tiene mucho encanto. Luego ponemos rumbo a los Jardines Reales -Herrenhäuser Garten-, que como dice Diego: Sí, sí, mucho jardín, pero poca cerveza.

Dicho ésto, y tras procurarnos un sano almuerzo en el Wurst Basar: pollo asado y papas; -MMmm... ¡ME SUPO!-, volvemos a poner nuestros doloridos culos -¿cuantos de ustedes montan habitualmente en bici?- sobre nuestros 'espartanos' sillines y pedaleamos hasta el Waterloo Biergarten, uno de esos jardines que SÍ tienen cerveza. Lo de los Biergarten es todo un tema, ya escribiré algo más sobre ello, por el momento decir que cada uno tiene su propio ambiente y es un placer irlos descubriendo :D.

A la cerveza en Waterloo se unieron Sarah, y luego vinieron Javi -el Sevillano que conocí en clases de alemán- y su amiga Laura. Y así como quien no quiere la cosa improvisamos un asadero para el día siguiente.

Día dos
Nada, que me levanto temprano pa irme al OBI a comprar la barbacoa, el carbón, etc etc... y el Diego durmiendo... vuelvo y voy corriendo al Maschsee, Sarah participa en las carreras de barcos -que estrés-, luego vamos a comprar la carne y demás, y tiramos pal' Dreieks-Teich un lago cerca del Maschsee en el que normalmente se reune la gente para hacer picnics, asaderos o simplemente a tomar el sol.

Y al fin el plan cuajó y pudimos echarnos unas salchichitas, unas birras, chuletas y algún que otro cubatilla en el cuerpo.

Por la noche, como diría Pocholo... ¡FIESTAAAA!. Nos enteramos que hacían una fiesta Erasmus Española y decidimos que, sin duda, ese sería el broche de oro para despedir a Diego. Mi primera fiesta Española en Hannover... que raro, tanta gente desconocida, y todos hablan castellano.

La fiesta estuvo bien, pregúntenle a Diego... eg eg...

Chao Diegooo... ¡hasta la próxima!