Muy buenas mis niños, ya estoy de vuelta, lo de la mudanza ha costado, pero seguimos vivos. ¡Puff! yo me imaginaba mudarme pues, el coñazo habitual de empaquetar todo, meterlo en el coche pa' luego volverlo a desempaquetar y colocarlo en el sitio nuevo. Cual sería mi sorpresa al darme cuenta de que el piso no tenía ni un mísero mueble, ni una lámpara -bombillos tampoco-, ¡ni cocina!. Imagínense -para los que tengan poca imaginación he subido fotos :)- una casa totalmente vacía, solo con el baño acabado, paredes, piso y puertas...
Y lo de la cocina tiene tela, porque en unos 3 metros de largo hay que meter, fregadero, horno con vitrocerámica, lavavajillas -estoy aburguesado, lo reconozco-, lavadora y algún cajoncito, pa' meter calderos y cubiertos... ¡digo yo!. Vamos que meter eso ahí es más difícil que acabarse el Tetris.
Lo peor no fue encontrarle hueco a todo, ni elegir el resto de electrodomésticos, ni pagarlo -aunque dolió, jeje-, lo peor fue montarla. ¡Dos semanas persiguiendo a los de IKEA! y aun así no conseguimos que nos dieran una cita para el montaje. Total, que como se suele hacer en estos casos, recurrimos a los amigos. Al final acabó montando la cocina el novio de una amiga de Sarah, el tipo es poli -eso sí que es servir al ciudadano-, pero es un manitas. ¡AYY... NELSO, VECIIINO! lo que me acordé de ti, le dije a Sarah: si esto fuera en Las Palmas, Nelso nos monta la coina en un plis ;).
Con todo esto me he hecho un bricomía. Fontanería, carpintería, construir muebles de IKEA y chapuzas en general fueron mi día a día.
La mudanza en sí, la hicimos relativamente rápido. Yo solo tenía lo que cabe en una maleta de viaje de 20 kilos de peso, y Sarah una cama, y algunos armarios con ropa y libros. Luego poco a poco, o más bien tras intensivas sesiones de grandes almacenes de muebles, fuimos comprando todo lo que nos hacía falta.
Uno de los almacenes de muebles que visitamos con frecuencia fue, como no, IKEA, y unos buenos dineros que nos dejamos allí... vamos ya por último casi nos venía a recibir el director de IKEA, el tipo me dijo que le iba a poner mi nombre a su primer hijo y que le iba a pagar los estudios...
En fin chiquillos, que ya llevamos un mes y pico en nuestro nuevo piso y la verdad que todo muy bien, sobre todo ahora que 'El Lorenzo' se deja ver un poquito. ¡La primavera por fin está aquí!
También estoy en clases de Alemán, y bueno, la cosa va saliendo, aunque quizá debería haberme apuntado en un curso inferior, porque ahora estoy en uno avanzado y voy apuraillo, pero bueno, aunque cueste más, mejor así, que ir sobrado.
Con todo esto: mudanza, trabajo, clases, compromisos familiares y demás; hemos estado muy desaparecidos pero ahora, escribiré con un poco más de frecuencia.
Y ya para terminar, decirles que el piso ya está listo, tiene todas las cosas necesarias. Bueno, menos una: ¡TUUUUU!. Valga esto como invitación abierta :D. Aprovechen ahora que estoy de 'vacaciones permanentes' -hasta que encuentre otro curro aquí-.
viernes, 27 de marzo de 2009
La Mudanza
Publicado por
Aarón Tavío
en
18:47
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